Los Cafés eran lugares de reunión, tertulias … En Madrid su florecimiento fue en el último tercio del siglo XIX. Uno de los más representativos es El Café Gijón.
En mayo de 1888, abrió sus puertas en el madrileño Paseo de Recoletos. Fundado por un emigrante asturiano en Cuba llamado Gumersindo García. La decoración del local es como se conserva hoy en día: mesas de mármol negro, sillones con fundas en rojo, paredes forradas con listones de madera y un sótano donde se llevaban a cabo las tertulias. Clientela suya eran: José Canalejas, Santiago Ramón y Cajal, Pío Baroja, Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente, Valle – Inclán, Severo Ochoa o Gomez de la Serna.
En 1910 es traspasado a Benigno López, con la única condición de no cambiarle nunca su nombre, y realizó una primera reforma de manos del arquitecto Carlos Arniches Moltó. En estos años se va consolidando como referente cultural de la ciudad. Es ahora cuando se acercan al local los autores de la “Generación del 27“ como: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca o Luis Cernuda. Y del movimiento llamado “Juventud Creadora” o “Garcilanismo” como: Alfonso Paso, Antonio Buero Vallejo, Antonio Gala o Enrique Jardiel Poncela, entre ellos cabe mencionar a Camilo José Cela, el cual se inspiro en el Café para escribir su obra “La Colmena“. Con la posguerra continuó su actividad.


