Francisco Santos. autor de obras costumbristas como Día y Noche de Madrid y Las Tarascas de Madrid, explica cómo una persona compra una caja de coche y la cuelga del techo de la casa con 4 cordeles. Luis Vélez de Guevara, en su obra Diablo Cojuelo, relata una experiencia parecida en la que una familia vive en un coche de tiro para utilizarlo y sin nada de comer porque se gastaron todo en la compra. Por su parte Salas Barbadillo cita los paseos por el Prado en el entremés El Prado de Madrid y Baile de la Capona. Quevedo también habla de la circulación de coches en el centro de la Villa y Corte en El Buscón: “…muchas carrozas rebosando dueña/de todo un barrio cada coche lleno”. Y Lope de Vega, vecino del lugar, también cita el tráfico del paseo del Prado: “…ver mil coches de día/del Prado armados bajeles”.-
EL COCHE EN LA LITERATURA DEL SIGLO DE ORO
25 de Diciembre del 2008 11:34:32 Por: Nerea Marco
Categorías: Cultura Etiquetas: coche, historia, literatura, siglos de oro, tráfico, transporte
Noticias relacionadas


