
Dormía yo plácidamente en mi cama de Madrid cuando sobre las 4:30 de la noche comenzó una de las mayores tormentas que hubiera visto jamás.
No sé si debido a que la cama vibraba con cada trueno o que al dormir en una buhardilla el viento y el agua sonaban más fuerte que en otras ocasiones.. pero terminó por despertarme.
Al principio creía que un tren estaba pasando por encima mio, el ruido del viento y la lluvia era insoportable y cada vez que caía un rayo vibraba toda la habitación, vamos, que el pararrayos de mi edificio tiene que estar más caliente…
Informa: emilio.aesinformatica.com/2008/09/22/la-tormenta-perfec


